El Sauce Melancólico

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El Sauce Melancólico

DE CÓMO QUEDE ATRAPADO ENTRE DOS MUNDOS

Hace ahora 9 años, en Septiembre del 2008, Naomi y yo nos mudamos con 4 maletas y dos ordenadores portátiles a Seattle. Apenas unas semanas después yo ya tenía mi mesa de dibujo y, de forma espontanea, realicé éste dibujo a lápiz, “El Sauce Melancólico”. La imagen apareció una noche en mi cabeza, probablemente estimulado por los maravillosos y viejos árboles que nos rodeaban en el nuevo barrio donde vivíamos.

El poder de la mente creativa es a veces sorprendente. Muchas veces he creado, de forma subliminal, imágenes o textos que anticipan eventos o sentimientos que más tarde se producen en mi vida. Este es uno de esos casos. Cuando hice este dibujo apenas llevaba unas semanas en Seattle. Estaba descubriendo con mucha excitación un mundo nuevo, una vida nueva… Aún no había tenido tiempo para sentir la profunda y desgarradora nostalgia por mi gente y mi cultura que me acompañaría durante los años venideros.

“El Sauce Melancólico” es la historia de un poeta que vive con su mujer y su hija en una pequeña casa de un pueblecito. Siempre absorto en su poesía, imaginando un universo idílico, pasa las horas paseando por los bosques colindantes, despegado de la realidad. Un día, el poeta se para a mirar un hermoso sauce centenario. Se pregunta cómo sería ser un sauce, en vez de hombre. Pone toda su intención en ese pensamiento. Tan intensamente, que su mente da un salto a una dimensión paralela. Y como si se tratara de un encantamiento, el poeta se convierte en el sauce. Ha cumplido su sueño. Pero queda atrapado en un mundo indefinido, donde no es ni hombre ni sauce. Los días y las semanas pasan. El hombre sauce, desde la colina en el bosque, ve todos los días su casa, a su mujer y su hija haciendo su vida. Los años pasan. El sauce melancólico mira la casa y llora. Ya no necesita fantasear con la idea de ser un árbol en el bosque. Pero sabe que si volviera a ser aquel poeta atrapado en su casa, seguiría soñando con ser un sauce. Está atrapado entre dos mundos.

Mucho tiempo después de dibujar y escribir esta historia, comprendí que, sin saberlo, hablaba de mí: yo soy el Sauce Melancólico.

A menudo las personas muy curiosas y creativas sentimos la necesidad de explorar y experimentar otros lugares, otros mundos. Y sobre todo, necesitamos buscar prosperidad, un terreno fértil para nuestras necesidades personales y creativas. Eso nos lleva a dar saltos mortales, como en mi caso irme a vivir a un lugar tan extremadamente lejos de nuestra gente. Yo siempre me he considerado un “culo de mal asiento”. En cuanto llevo unos meses en un sitio me quiero ir. Necesito nuevos estímulos. Lo mismo me pasa con mis proyectos. Si no aprendo y experimento cosas nuevas me aburro. Pero luego me cuesta mucho vivir sin mi gente y mi cultura.

En un futuro no muy lejano, gracias a los avances tecnológicos y el desarrollo del potencial de nuestra mente, estoy seguro de que muchas de estas barreras espacio-temporales van a desaparecer. Pero hasta que llegue ese momento, he aprendido algunas cosas:

  1. Todo es posible. Los sueños se cumplen. Yo he visto muchos manifestarse a lo largo de mi vida. Algunos parecían muy improbables, cuando no imposibles. Por ejemplo, estar realizando esta exposición retrospectiva, apenas una año después de haberlo decidido, sin saber ni cómo ni dónde. Pero no se puede cumplir todos nuestros sueños a la vez y como uno quiere. La vida, que siempre busca la expansión de la conciencia, tiene sus caminos misteriosos. Yo aprendo a aceptar agradecido la forma en la que ésta manifiesta mis sueños, aunque muchas veces no corresponda con mis expectativas.
  2. Lo importante no es lo que queremos, si no lo que necesitamos. Muchas veces tardamos tiempo y disgustos en averiguar o aceptar lo que realmente necesitamos para ser felices y desarrollarnos. El corazón sabe. La vida sabe.
  3. Siempre es más productivo concentrarse en lo que tenemos que en lo que echamos en falta. Ese es el material con el que hacemos realidad los sueños.
  4. Tener sueños y experimentar es vital para crecer en la vida. Pero nunca hay nada tan valioso como el amor de las personas importantes que nos rodean. Sin amor, la magia no ocurre.

_Koldo

El dibujo original de EL SAUCE MELANCÓLICO es una de las obras que se podrá ver en mi exposición retrospectiva.

IMAGINARIUM / Visions of Sounds
Sabado 21 de Octubre, 5 PM/9 PM
Domingo 22 de Octubre, 11 AM/1 PM
843 Hiawatha Artspace Lofts
Seattle, Central District

Admisión gratuita.

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